En nuestro país con la expedición de la ley 1751 de 2015 la salud se convirtió en un derecho fundamental autónomo, irrenunciable en el ámbito individual y colectivo que su protección implica asegurar el disfrute de los demás derechos fundamentales y garantizar la dignidad humana, cumpliendo así con uno de los principios del estado social de derecho.

De ahí que, deba ser entendida en dos ámbitos, el primero como derecho fundamental siendo la facultad que tiene todo ser humano de mantener la normalidad orgánica funcional, tanto física como en el plano de la operatividad mental, y de restablecerse cuando se presente una perturbación en la estabilidad orgánica y funcional de su ser; y el segundo ámbito es la obligación en cabeza del estado de garantizar el acceso, la prestación de servicios oportunos, eficaces y de calidad como también el mejoramiento y promoción de las enfermedades.

En este sentido, con el fin de brindar un acompañamiento extrahospitalario con el fin de solucionar los problemas de salud en la residencia de la persona enferma se concebió la atención domiciliaria con el apoyo de profesionales, técnicos o auxiliares del área de la salud y la participación de la familia, siempre que el médico tratante así lo ordene para asuntos directamente relacionados con la salud del paciente. siendo, la atención domiciliaria un servicio incluido en el Plan de Beneficios en Salud, que debe ser asumido por las EPS siempre y cuando:

  1. El médico tratante lo haya ordenado al considerarlo necesario para el tratamiento de las patologías del paciente
  1. Que el servicio no pueda ser realizado por el núcleo familiar. Sin embargo, la Corte Constitucional ha manifestado que cuando la obligación de cuidado supone una carga desproporcionada al mínimo vital del núcleo familiar es posible lograr la autorización.

En conclusión, cuando por la naturaleza de las afecciones del paciente el núcleo familiar no pueda hacerse cargo de los cuidados mínimos o en caso de que la condición del enfermo impida que el núcleo familiar pueda obtener los ingresos básicos para su subsistencia y auto sostenimiento, es necesario garantizar el cuidado del paciente por una persona externa y proteger el derecho de la familia a un sustento mínimo, trasladándose al estado la obligación de cuidado a través de la EPS.

Por lo que en caso de que la EPS a la que usted se encuentra adscrito le niegue este beneficio de salud, la acción de constitucional de Tutela se convierte en el mecanismo idóneo para logar su protección. Para nosotros será un placer asesorarlo.